
LA SIEMBRA – EL CICLO
EL SIMBOLO
Estás observando con satisfacción un valle fértil. Araste la tierra y en los surcos sembraste las semillas de todo lo que deseas cosechar.
Sabes que, para que esta noble tarea rinda sus frutos, no
basta con esperar. Debes realizar oportunamente ciertas labores como regar,
desmalezar y colocar tutores.
Así el ciclo se completa y obtendrás los beneficios esperados.
Esta metáfora ilustra lo que está sucediendo en tu vida.
TU APRENDIZAJE
No eres un cuerpo con un alma sino un Ser eterno que se manifiesta en este plano físicamente y que conoce el propósito de tu existencia y te lo manifiesta mediante la intuición y los fervientes deseos que sientes en tu corazón.
Tu ego, tu falsa identidad, normalmente se resiste a cumplir con esos deseos y obstaculiza tu camino con temores, dudas y resentimientos. Eso, tarde o temprano, te enferma. A cambio de tu propósito de vida, el ego te ofrece objetivos de poca importancia. Los reconoces fácilmente porque cuando los logras sientes una breve alegría que pronto le da paso a un vacío que sólo puedes llenar queriendo conseguir otras cosas.
El estado natural del ego es la carencia, el inconformismo, la infelicidad.
En cambio, tu propósito, tu gran meta, lo que tu verdadero Ser le dicta a tu corazón, es lo que realmente viniste a experimentar en esta existencia. Alinearte con tu propósito, transitar tu propio camino, vivir en armonía con tus deseos te colma de paz, felicidad, abundancia e inexplicable dicha.
No importa si se trata de cocinar, viajar, enseñar, cantar, o lo que sea, lo único que realmente importa es que sólo cumpliendo con tus propósitos obtendrás plenitud.
Identificar tus propósitos es como conseguir las
semillas. La verdadera SIEMBRA ocurre cuando implantas en tu mente subconsciente
imágenes claras de lo que para ti significa lograrlos.
Por ejemplo: si deseas recorrer el mundo, imagínate que ya lo estás haciendo. Visualiza
detalladamente los lugares que visitas, las situaciones que vives en tu viaje,
etc. Cuantas más imágenes visualices, mejor es la siembra que estás realizando.
Entiende esto claramente: visualizando esas imágenes que te reconfortan estás
sembrando en tu mente subconsciente las semillas que luego el Universo
transformará en vivencias.
Sabes que no basta con sembrar la tierra para obtener sus frutos. Para lograr tu propósito y cosechar el amor, la prosperidad, la salud, la felicidad y la paz que deseas es necesario que persistas. La perseverancia es la manera que tienes de disciplinar a tu ego y alinearlo con tu meta más elevada. Ejerces la perseverancia visualizándote varias veces al día en el logro de tus metas y cuando eres persistente en mantener a tus pensamientos y sentimientos enfocados en tu propósito más allá de las circunstancias que estés viviendo. No se trata de negar las situaciones presentes sino de quitarles a ellas el poder de alejarte del camino hacia tu propósito.
Además de perseverancia, debes enfocarte en obtener certeza.
La certeza en el logro de tu gran meta le da al Universo la orden clara de qué
es lo que deseas experimentar.
Sabes cuál es tu deseo, sabes que con persistencia lo lograrás, entonces ten
certeza de que lo lograrás. Es una ecuación simple así que no la compliques.
Si tu propósito es viajar por el mundo no digas “quiero viajar por el mundo”.
El querer es una afirmación de carencia. Piensa en esto. El querer le dice al
Universo “no tengo algo”. En cambio, afirma con alegría: “Viajar por el mundo
es hermoso” y visualízate haciéndolo. Repítelo y siéntelo tantas veces como
haga falta. Así logras confianza. Debes saber que sucederá lo que deseas con la
misma convicción que llevas una copa hasta tu boca para beber. Sabes que
sucederá.
Así que desea pero no quieras. Ten certeza absoluta. Eso es realmente Fe.
Otro ingrediente de esta receta para una vida plena es la gratitud. Agradece. Sé una persona agradecida. Deja de lamentarte por lo que ocurre o y deja de lamentarte por lo que recuerdas que ha ocurrido. Deja de analizar y de juzgar a las todas personas y a todos eventos pasados y presentes. Especialmente deja de juzgarte a ti. Sé inocente. Sé simple.
Deja de ver problemas donde sólo hay lecciones y acepta lo que ocurre como si lo hubieses elegido. Agradece. Estás en la senda de concretar tu propósito de vida, y todas tus experiencias han servido para traerte hasta este punto maravilloso donde tomas conciencia de tu poder al comprender que todo depende sólo de ti. Agradece tu conciencia, agradece tu poder, agradece tu propósito, agradece de antemano con fe absoluta la concreción de tus sueños más elevados. El Universo entiende esto como un acto de absoluta certeza.
Sustituye tu ansiedad por gratitud. Esto pacifica tu alma y facilita el camino.
Y por último, cultiva el desapego. Desapégate del resultado. No estés pendiente de los detalles ni de cómo marchan las cosas. Deja que Dios – La Fuente haga su trabajo. No lo molestes con pensamientos ni acciones. Sólo el Universo sabe cuándo y cómo deben suceder los acontecimientos que te llevan hasta tu meta. Enfoca tu energía en vivir plenamente en el presente y visualizar tus metas con fe. No la malgastes en juicios y suposiciones.
Dios sabe lo que tu corazón desea y cuanto menos interfieras en su acción más pronto experimentarás tus metas.
LA SIEMBRA, la conciencia de tu propósito de vida, es un regalo maravilloso al que, lamentablemente, no todos logran acceder. Disfruta de él y presérvalo manteniendo una atención crítica y selectiva sobre tus pensamientos, sentimientos y metas. Procede de este modo:
Enfócate en tu propósito, ese deseo que tu Ser le ha dictado a tu corazón. Piensa en tus metas con alegría, imagínate disfrutando de tus logros y repite tu mantra:
Soy feliz concretando mi propósito de vida.
Me enfoco en mis metas y permito que La Fuente-Dios, me muestre el camino.
Agradezco al Ser por mi nueva conciencia.
Agradezco mi paz, mi amor, mi salud, mi abundancia y mi plenitud.
Tu certeza en el logro hace que El Universo - La Fuente – Dios manifieste en el plano físico aquello que afirmas con fe. Así que termina tu oración dando gracias.
Aplicación práctica de LA SIEMBRA – EL CICLO
Relaciones
Un proceso que produce cambios favorables en lo sentimental. Enfócate en cultivar en ti las virtudes que deseas experimentar en tus vínculos. Para experimentar el verdadero amor primero debes amarte.
Negocios – Trabajo
Momento oportuno para llegar a acuerdos y resolver asuntos legales que requieren paciencia. Cambios positivos a mediano plazo. Ingresos o cobranzas pendientes.
Salud
Sólo la paciencia y la confianza absoluta conducen a buenos resultados en tu proceso de sanación. Persiste y sanarás a su debido tiempo, cuando deba ser.
Viajes - Mudanzas
Tu proyecto avanza, pero no debes esperar resultados rápidos. Debe transcurrir cierto tiempo antes de concretarlo.
Espiritualidad
Tu evolución espiritual depende de cómo apliques la ley universal de la causalidad. Si plantas las semillas de tu propósito de vida de forma correcta y te comprometes a cuidar de ellas, buena será la cosecha, como fruto de la acción apropiada.
IMPORTANTE:
Ya obtuviste tu respuesta, ahora haz tu trabajo y deja que el Universo (Dios - La Fuente) haga el suyo. No interfieras suponiendo desenlaces o revisando como van las cosas. Tu único trabajo es mantener tu mente alineada con tu propósito con la certeza de que aquello que piensas y sientes sin dudas es lo que vivirás en tu vida.
Si vuelves a consultar sobre el mismo asunto es porque dudas y si dudas no sucederá lo que deseas porque el Universo necesita de tu certeza para hacer su tarea.